lunes, 1 de diciembre de 2008

LA LUZ



El conocimiento es la capacidad
de encontrar el camino;
la sabiduría es el camino en sí.


Qué es la luz, si no la esencia de la vida misma.
Es el sentido de la verdad. Aquello que trasciende
a la oscuridad misma. Es la fuerza en su esencia.
Quien ha encontrado la luz, no necesita ya de
antorchas para iluminar su camino.

Evidentemente, por medio de este libro
No puedo hacer lo que tú tienes que hacer.
Él sólo puede estimularte a ser tú mismo.
Debes escuchar tu voz interior y trascender
más allá del espacio temporal.
Allí encontrarás la verdad última.

El Paraíso o el infierno ya lo empezamos a conocer
aquí; son estados interiores.
Lo circunstancial no debe asfixiar lo sustancial.
El conocimiento es la capacidad de encontrar el camino;
La sabiduría es el camino en sí. Es la vía misma.
La soberanía interior es algo por alcanzar durante el
transcurso de toda la vida. La decisión de ser uno mismo
es algo que no debe pensarse, debe ser instantánea.
Es como querer cruzar un abismo de a pequeños saltitos.

El hombre sabio, cuanto más grande es, menos se lo ve.
Se asemeja al naranjo que, cargado de frutas, se inclina
humildemente para darse por entero a los demás.
Qué bueno es sentir lo bueno. Cuánto enseña sentir lo malo.
Qué sabio es saberlo discernir.

Quién no depende del ayer ni del mañana es dueño de sí
mismo, y es libre en plenitud.
Así como la ventana necesita del vacío para ser ella misma,
el hombre que vive en al luz necesita vaciarse de sí mismo.

El crecimiento interno es como una vela en forma de bola;
cuando la enciendes, la llama es grande, ilumina y se da a
conocer. A medida que se va consumiendo, la llama se adentra
y se va estabilizando. Su exterior no cambia casi nada, pero
su interior está lleno de vida y atrae sin utilizar palabras, sedu-
ciendo al ser entero. Lo que divide no es la diversidad , sino la
falta de simplicidad. El ojo para ver necesita no verse.
El estar en cada acto vivido es característica del hombre sabio.
Así de simple, así de profundo.


Libro: (c) 1993 Corazón de guerrero
Autor: Gabriel Jurjevic
Fuente: Grupo Editorial Lumen
Imágen cedida por: Hna. Isaqui

15 comentarios:

Silvia Cristina dijo...

Quiero mucho a este libro...se los recomiendo.

Juan dijo...

Muy buen libro éste que nos recomiendas, Silvia Cristina.


Me gustaría leerlo, siempre es enriquecedor leer este tipo de libros.

Un abrazo.

Juan Antonio

Ani dijo...

Hola Silvia, Soy Ani, Hoy entré por primera vez a tu blog, ya que ahora tengo internet en casa. Que hermoso!!!! Cuanto para leer, enriquecerse, meditar y profundizar.......como lo voy a aprovechar......gracias, gracias.....muchos besos!!!!!

julio-entuinterior dijo...

Totalmente de acuerdo.
En mi opinión, quien ha escrito esto, tenía las ideas muy claras, o mejor, tenía una buena luz que iluminaba su camino.

Un abrazo, ¡¡Silvia feliz!! :)

José Ignacio dijo...

Toda una lección de vida.
Hasta pronto

Hada Saltarina dijo...

Cuántas cosas se pueden conocer gracias a Internet y a las personas sensibles, como tú, que publicas esto tan lindo.

Un abrazo fuerte

M. Jose dijo...

Todo cuanto nos das es desde el corazón y eso se nota. Eres Luz por estos espacios nuestros.
Gracias
mj

Lidia M. Domes dijo...

Desde Tilcara y con mucho cariño, te mando un abrazo!!!

"Quién no depende del ayer ni del mañana es dueño de sí
mismo, y es libre en plenitud."

Es un libro muy bello, palabra por palabra... y grande mi amiga que nos da siempre algo hermoso para alegrar la Vida y conectar profundamente con el corazón!!!

Qué lindo verte en los comentarios, y también a Ani!!!

Besos,

Lidia

Noe Accorinti dijo...

¡Hermoso Silvia... muy lindo!

GRACIAS por compartirlo con nosotros.

Un beso grande.

Estrella Altair dijo...

Hola Silvia, creo que tenemos la suerte, el ser humano, de aprender de los errores, de la experiencia, de los otros, de todo en general y crecer y mejorar.

Un beso

Colo dijo...

Gracias Silvia por tus relatos, son muy calidos!

Un abrazote!

Luis y Mª Jesús dijo...

cierto, "el ojo para ver necesita no verse"

amigoplantas dijo...

El plano del tesoro no es secreto ni lo ha sido nunca (Lucas, 17, versículo veintitantos)

El meollo del asunto está en la metodología

Rio Oria dijo...

Estoy de acuerdo en que el Paraiso y el Infierno son nuestro día a dia.
No resulta fácil prescindir del ayer, recuerdos, palabras no oidas, punzadas recibidas......
Espero que la luz ilumine cada día y no hagan falta antorchas que solo alumbran un trozo de la oscuridad.
Hasta pronto.

Inés Bohórquez dijo...

Es cierto, el crecimiento interno es una luz que va creciendo y se va expandiendo así como el día al despuntar el alba y nos brinda ese primer rayo iluminando todo.

En conocimiento y la sabiduría se unen en un alma que ya se ha liberado de pretenciones y crea nuevos paradigmas para abrirse sencillamente a recibir lo que la vida le entregue.

Somos todo lo que soñamos y también somos todo lo que esperamos de nosotros y todo lo que podemos llegar a ser...

Exclente post mi querida amiga te dejo un abrazo muy fuerte y muichas bendiciones.