jueves, 20 de noviembre de 2008

Una hora de tu tiempo


-Papá ¿Cuánto ganas por hora?

El padre dirigió un gesto muy severo al niño y repuso:

-No me molestes, que estoy cansado.

-Pero ... papá –insistía- dime, por favor,
¿Cuánto ganas por hora?

La reacción del padre fue menos severa. Solo contestó:

Ocho pesos por hora.

-Papá ¿Me podrías prestar cuatro pesos?

El padre montó en cólera y le dijo:

-Vete a dormir y no me molestes.

Había caído la noche.

El padre había meditado lo sucedido y se sentía culpable
y, queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó
al cuarto de su hijo.


En voz baja preguntó al pequeño:

- ¿ Duermes hijo mío ?

- Dime Papá.... (contestó entre sueños).

- Aquí tienes el dinero que me pediste
(respondió el Padre).

El pequeño le dio las gracias y metiendo su manito
bajo la almohada sacó unos billetes.

-Ahora ya completé el dinero.... tengo ocho pesos.
¿ Me podrías vender una hora de tu tiempo? ...

Fuente: leonismoargentino.
Imágen: Banco de Imagenes Gratuitas (joseluisavilaherrera)

12 comentarios:

Juan dijo...

Silvia Cristina

A algunos papás se les olvida cuan importante es hablar con sus hijos, pero ellos sólo se preocupan de lo material, de llevar dinero a casa.
Ellos pueden ser tan pobres que sólo tienen dinero, pero no el cariño, el amor, la comprensión.

Un abrazo.

Juan Antonio

José Ignacio dijo...

La plata es la plata.
En una época de juventud nos liamos la manta a la cabeza y llenos de ilusiones avanzamos en muchos frentes.
Por un lado nos creamos necesidades y por el otro vienen los hijos.
Es triste que el niño tenga que llegar a ese extremo pero demuestra una inteligencia inusual.
Lo usual es cenar viendo todos la televisión.
Bsos

M. Jose dijo...

Una lección grande nos da ese niño...verdad??
nos hace pensar
Un abrazo Silvia
MJ

julio-entuinterior dijo...

Pero esta es la sociedad que nos hemos creado por lo que no habría que culpabilizar a ese padre.
Sí, en cambio, cada uno de nosotros deberíamos aportar nuestro granito de arena tendente a mejorar esa sociedad.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Es verdad cuánto tiempo les quitamos anuestros hijos,y a la vida misma por perseguir e intentar alcanzar un ritmo de vida,que nos aleja de lo verdaderamente importante.

El Rincón del Relax *Beatriz* dijo...

Bonita entrada, dando pie a la reflexión del poco tiempo que se pasa con los hijos y lo que ellos lo necesitan. Te dejo un abrazo grande!

SILVIA dijo...

lamentablemente estamos viviendo una vida muy agitada y nos olvidamos de las cosas mas importante,darle tiempo a nuestros niños,ellos merecen toda la atencion nuestra, muy buena reflexion
besitos y lindo fin de semana

Colo dijo...

Qué lección verdad? Ojalá siempre sepamos brindar el tiempo necesario a nuestros hijos. Ellos lo merecen y también nosotros!

Un besote de esta abu joven jajajaja

Buen finde!!

Yuria dijo...

Hola Silvia.
Yo creo que lo que más apreciamos de la vida es nuestro tiempo.A veces, apetece compartirlo, a veces no. Pero hay que tener tiempo para los demás, no sólo ya para nuestros hijos: pareja, familia, amistades,...

Un beso.

Abedugu dijo...

Vergüenza que se llegue a estos extremos pues aunque esto sea sólo un relato, el tiempo que dedican los padres a sus hijos es cada vez menor y luego no entenderán que los hijos pasen de ellos.
Un saludo

amor dijo...

la verdad es que a veces cuesta darles tiempo

s

Luis y Mª Jesús dijo...

que lección...me recuerda mucho a esta carta: Queridos reyes magos este año solo quiero pediros una cosa: Convertirme en un televisor, quisiera ocupar su lugar. Quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa., tener un cuarto especial para mí y reunir a todos los miembros de mi familia a mi alrededor.
Ser tomado en serio cuando hablo. Convertirme en el centro de la atención al que todos le quieren escuchar sin interrumpir. Quisiera sentir el cuidado que recibe la tele cuando se estropea
Y tener la compañía de mi papá y de mi mamá cuando lleguen a casa aunque estén cansados del trabajo.
Y que me busquen cuando estén solos.
Y que mis hermanos se peleen por estar conmigo...
Y que pueda divertirlos a todos, aunque a veces no les diga nada, o diga bobadas incluso cosas feas. Quisiera vivir la sensación de que lo dejen todo por pasar unos momentos a mi lado.
Sólo eso reyes magos vivir lo que vive cualquier televisor...