martes, 18 de noviembre de 2008

Hijos de nunca, es hora- A los abortados del mundo


Hijos de nunca, es hora de teneros en cuenta
-tantos rostros sin nombre, tantos nombres sin rostros-.
Por cada malogrado capullo en las entrañas
se levanta este canto de amor para vosotros.

Diminutos encajes, seres deshilachados,
brutalmente arrancados del íntimo telar
donde se entretejía la esperanza futura,
gotas de agua que nunca llegasteis hasta el mar.

Sueños desvanecidos, resquebrajados vasos
por los que se fugaron vuestras trémulas almas,
calendarios privados de la gracia del ciclo,
tiernos soles extintos detrás de la alborada.

Delicadas promesas que escuchabais la vida
retumbar, insistente, como vital tambor…
vosotros no heredasteis la canción del latido,
para vosotros nunca llegó a abrirse el telón.

Jamás sobrepasásteis la ración del suspiro,
víctimas sofocadas por trágicas mordazas
de vientres decididos a fungir de cadalsos
-vuestras madres optaron por el filo del hacha-.

Hijos de nunca, es hora de que alguien os conceda
un gesto de empatía, un recuerdo piadoso,
de que se os reivindique como a seres humanos
aunque os hayan barrido como a rojos escombros.

Tendednos vuestras manos, o lo que queda de ellas,
juntad vuestros pedazos y, si os permite el cielo,
venid a nuestros tristes corazones de luto
y reposad en ellos. Perdonad el mal hecho.

Quiero, si estáis de acuerdo, que en mi reloj de arena
tengan siempre cabida vuestros pequeños granos.
Aceptad, por justicia, un sitial en mi alma
que es deber de conciencia y humilde desagravio.

Jorge Antonio Doré
PoesíaHispana.com
Imágen: Abedugu naturalezamaravillosa.

5 comentarios:

José Ignacio dijo...

Dura situación la que plantea el poeta.
Eliminar una vida o una posibilidad de nacer.
Nos horrorizamos ante la sangre derramada en una acera por una reyerta; nos escnadalizamos del goteo de asesinatos que se producen por falta de generosidad;
incluso despreciamos al ser que en un arranque de prepotencia lanza una cruel guerra.
Nos lamentamos del accidente que provocó la muerte del que iba por su camino; del terrible escenario familiar que pierde un hijo por una enfermedad dañina......
Nuestra sociedad, o parte de ella, discute sobre el momento en que la biología se mezcla con el alma.
Una víctima siempre es lo mismo.
Bsos.

HADA ISOL dijo...

Es duro,yo escucho y leo como muchas mujeres defienden el aborto y dicen que tenemos derecho sobre nuestro cuerpo,pero si podemos evitar el embarazo porque matar nuestros bebés?no soy de discutir,cada cual con su postura,pero a mi me cuesta traer mis hijos al mundo y me duelen los bebés que no llegan,hay casos en los que es inevitable,pero en otrso duele,muy lindo poema por esos angelitos.Gracias Silvia por ponerlo.Que tengas un bello día.

Lidia M. Domes dijo...

Cada hijo que no nació es parte de sus padres, y es bueno para todos que ellos, padre y madre, le den un lugar en su corazón...

A veces la Vida se hace difícil y no se sabe cómo darle la bienvenida a ese pequeño que aparece sin ser buscado ni esperado...

A veces los embarazos se pierden y eran niños muy buscados o deseados...

Otras veces los padres o la madre, no sabe, no puede, no tiene la fé suficiente en la providencia, o tienen otros planes para su futuro que no abarca formar una familia (por lo menos en ese momento...)

Quien nunca ha pasado por esa situación, que calle... no sabe del dolor, del luto que puede guardar una pareja o una madre que ha decidido abortar...

Se le entrega a Dios (o como llames a la Energía Superior que lleva esta manifestación) el dolor, aunque por fuera se vista de indiferencia, aunque de muchas formas y por mucho tiempo se trate de olvidar, aunque se niegue para los otros y para uno mismo...

Y a esos pequeños que no nacieron se les da un lugar en nuestro corazón. Y tal vez podamos hacer algo bueno por algún niño en su nombre...

Dejar de culparnos, que eso no lleva a nada bueno, no fingir que olvidamos, que es mucho peor...

Querido hijo, no supe, no pude, y hoy te doy un lugar en mi corazón!!!

Y en el silencio compartido con Dios, entregárselos con infinito Amor...

Y si nunca te ha pasado, no juzgues, porque no sabes cuánto dolor puede albergar un corazón.


Lo mejor es evitar el embarazo cuando no se quiere tener un hijo, hacerse responsables, como dice mi querida Isol, no tomarlo con liviandad, porque los hijos son los hijos, los hayamos deseado o no.

Abrazos,

Lidia

Adolfo Payés dijo...

Saludos por primera vez te visito y esta lleno de amor y hermandad en tu blog...

espero seguir viniendo a regosijarme por tu sitio...

un abrazo

Estrella Altair dijo...

Que dificil cuestión, prefiero no pronunciarme, es complicado.

Un abrazo