miércoles, 10 de septiembre de 2008

De los Cuadernos de un Soñador


"A veces, hacer lo correcto, necesita una alta dosis de
firmeza para abandonar aún lo que más se ama"
("Spiderman")

Las cosas tienen que ser siempre como deben ser.

No encuentro otro modo posible de estar en armonía
con el universo.

Es cierto: nada es más grato que hacer aquello que nos

gusta, que nos satisface, en suma, aquello que queremos

hacer; sin embargo, cuando somos seres con un alto sentido

del compromiso y cuando el sentido del compromiso es parte

de nosotros como un componente más, indisoluble, del ser;

entonces, en ese caso, y aún cuando ambas cosas sean contrarias,

amamos por igual hacer aquello a lo que nos obliga el
compromiso

y aquello a lo que nos llama, con fuertes gritos en ocasiones,

la voz de nuestros sentidos... y como quiera que el compromiso

te hace parte de un sistema mientras que los sentidos sólo tienen

que ver con sensaciones individuales, en ese estado de cosas en

que amas por igual lo uno y lo otro, estableces un esquema de

prioridades a cuya cabeza se coloca el compromiso; las cosas

terminan siendo siempre como deben ser y, aunque no sean

exactamente como te gustaría, las amas igual siendo

-y porque son- como son.


José Luis Dasilva N

4 comentarios:

Juan dijo...

Silvia

El vivir en armonía con el Universo, el vivir en el amor, en el compromiso con unos valores y con unos ideales es difícil, pero debemos asumir ese compromiso.

A veces nos resulta mucho más fácil mirar hacia otra parte, o callar ante lo que no queremos ver o escuchar. Tal vez por no caer mal, o porque es más cómodo, o por no opinar en contra del poder establecido, pero si somos honestos con nuestro pensamientos e
ideales no podemos hacer dejación de nuestros compromisos y actuar como debiéramos, aunque no fuera como quisiéramos o como nos gustaría que fuera.

Un abrazo.

Juan Antonio

RAQUEL dijo...

Seamos pobres, ricos, inteligentes o no, la vida triunfa sobre todas las cosas cuando somos responsables,auténticos con lo que somos y tenemos
Las riquezas más grandes están en los cimientos de nuestra vida, en la dignidad de nuestra naturaleza y en nuestra fé.
Besos

julio-entuinterior dijo...

Yo creo que al final se acaba hacieno aquello que más satisfacción nos produce, de otra forma sería, en mi opinión, muy deficil de entender y explicar.

Como ves, mi nuevo enfoque ha durado poco :)

Un abrazo

Lidia M. Domes dijo...

Me alegra encontrar a Julio, la verdad es que se lo extraña...

La recta acción es aquella que nos da paz y alegría, por qué evitarla???

Cariños,

Lidia