miércoles, 18 de marzo de 2009

El Naúfrago...


Desde una isla remota, el único sobreviviente de un
naufragio oraba fervientemente, pidiendo a Dios
que lo rescatara, y todos los días revisaba el
horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca llegaba.
Cansado, eventualmente empezó a construir una
pequeña cabañita para protegerse, y proteger sus
pocas posesiones.
Un día, después de andar buscando comida, encontró
la pequeña choza en llamas, el humo subía hacia
el cielo.
Todo lo perdió en aquel incendio.
Confundido y enojado con Dios le decía:
“¿Cómo pudiste hacerme esto?” y se quedó dormido
sobre la arena.
Temprano en la mañana del siguiente día, escuchó
asombrado la sirena de un barco que se acercaba
a la isla.
Venían a rescatarlo.

Les preguntó, ¿Cómo sabían que yo estaba aquí?.

Y sus rescatadores le contestaron,
"vimos las señales de humo que nos hiciste...."

"Por lo demás, sabemos que en todas las cosas
interviene Dios para bien de los que le aman;
de aquellos que han sido llamados según su designio".
Romanos 8,28

Moraleja: Permite que Dios actúe aunque
no entiendas sus caminos.

Desconocemos el autor del cuento; Enviado por Jonathan Allen V.
Adaptación, SCTJM

www.corazones.org

9 comentarios:

Silvia Cristina dijo...

Mi mamá siempre nos decia este refrán....

No hay mal ..que por bien no venga....

Gracias por dejar siempre, comentarios con tanto cariño...

Los abrazo a todos,

Silvia

José Ignacio dijo...

Nada comoo escribir derecho con palos torcidos.
Gracias a ti por tus entradas, yo solo contesto. Un abrazo

Lidia M. Domes dijo...

Las cosas que pasan no son malas ni buenas, depende del contexto donde las encuadramos...

Dios ve todo el cuadro, nosotros un pedacito...

Lo valioso es obrar siempre tendiendo hacia el bien, con amor... todo lo demás se dará por añadidura.

Abrazos,

Lidia

♥ Veronica Curutchet ♥ dijo...

desde mi blog:
El Mundo Haiku de Wilhemina Queen:
Así lo haré!

mil besos!

Juan dijo...

Siempre aprendemos de todo lo que nos suceda.

Debemos aprender hasta de las malas experiencias. Siempre debemos pensar que el Señor está con nosotros y nunca nos abandonará.

Un abrazo.

Juan Antonio

julio dijo...

Mi moraleja sería que muchas veces nos llevamos un gran disgusto por cómo se suceden las cosas y posteriormente comprobamos que como se solucionaron al final, fue mucho mejor.

Un abrazo

HADA ISOL dijo...

Los caminos del Señor a veces son los menos esperados hay que entregarse confiados a EL,QUE EL nos ama y mucho! hermosa reflexión! un abrazo amiga mía!

Rio Oria dijo...

El refran de tu mamá tambien me lo decian a mi, y es que Dios sabe como hace las cosas aunque muchas veces no las entendamos de momento, con el tiempo nos damos cuenta que EL tenia razón.
Besos.
Olalla.

Hada Saltarina dijo...

Sí, aunque hay que reconocer que a veces confiar se hace muy difícil; pero hay que seguir. Muchos besos