sábado, 2 de mayo de 2009

Pequeñeces...



Pequeñas piedras pueden construir grandes montañas..

Pequeños pasos pueden cubrir muchas millas...

Pequeños gestos de amor y ternura pueden hacer al mundo feliz...

Un pequeño abrazo puede secar muchas lágrimas..

Una pequeña palabra, AMOR, puede colmarnos de felicidad...

Una pequeña sonrisa, puede transformar el mundo...

Son esas pequeñas cosas las que construyen nuestro mundo...

Cuando pienso en ellas, cálidas imágenes vienen a mi mente.

Pienso en los momentos que compartimos
en la red...
intercambiando mensajes que nos alegran el espíritu..

No importa quien los escribió...

Lo más importante es que vienen a mí...

Gracias por compartir esta hermosa amistad...

Gracias por esas Pequeñas Cosas...

Texto enviado por Gilda Arana

Fuente: Web Católico de Javier

Imágen: Rosas de mi jardín--Silvia Cristina

9 comentarios:

Lidia M. Domes dijo...

Si, las pequeñas cosas, también son grandes!!!

Abrazos,

Lidia

Abuela Ciber dijo...

Es cierto con pequeñas cosas se contruyen cosas hermosisimas.

A veces la sencillez es una forma de expresion positiva.

Y cuan cierto de los amigos que nos visitan y comentan, dandonos ánimo para seguir.

Cariños.

La Gata Coqueta dijo...

Una pequeña sonrisa, puede transformar el mundo...
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Y es lo más sencillo e insignificante y cuanto vale una de ellas cuando al otro lado hay miedo y desolación una sonrisa lo cura todo, haciéndote ver lo negro blanco y por lo menos grisáceo.

Un abrazo fraterno de esta que te ha visitado.

Hada Saltarina dijo...

ESto me recuerda a quienes comentan que el héroe no sólo es quien en un momento dado realiza un acto heroico, sino quien va aportando día tras día algo bueno. Abrazos

Catalina Zentner dijo...

No siempre las tenemos en cuenta, pero la suma de pequeñeces es lo que compone una realidad placentera.

Abrazos,

Carmen dijo...

Gracias María Cristina por tu visita es para mi un honor recibirte. Son muy hermosas tus poesías, cálidas y llenas del Espíritu Santo. Que Dios y la Virgen te bendigan.

José Ignacio dijo...

Una publicidad televisiva reciente utilizó una bella composición que nos anima a percibir la grandeza de los pequeños actos encadenados:
«Si la nota musical dijera: una nota no hace ninguna melodía... no habría ninguna sinfonía.
Si la palabra dijera: una palabra no puede hacer una pagina... no habría ningún libro.
Si la piedra dijese: una piedra –un ladrillo– no puede levantar una pared... no habría casa.
Si la gota de agua dijera: una nota de agua no puede hacer un río... no habría ni ríos ni océanos.
Si el grano de trigo dijera: un grano no puede sembrar un campo... no habría cosecha.
Si la persona humana dijera: un gesto de amor no puede salvar la humanidad... no habría nunca justicia, ni paz, ni dignidad, ni felicidad en la tierra».
Me satisface tu entrada.
Besos.

julio dijo...

Pues gracias a ti, Gilda, por compartir estas palabras con todos nosotros.

Un abrazo

Rio Oria dijo...

Con pequeñeces se puede construir cosas muy grandes, entre ellas el amor, la ternura, sin las cuales la vida no sería lo mismo.
Un beso. Olalla.