lunes, 7 de enero de 2008

Madre Teresa de Calcuta



Dios nos ama a cada uno de nosotros

en forma personal y total,

como si no existiera otra persona en el mundo.

Puedo entender la grandeza de Dios,

pero no su humildad.

Extraido del libro: Los cinco minutos de la Madre Teresa
Un diario de reflexiones, oraciones y anecdotas
recopiladas por el P. Angelo Scolozzi.

9 comentarios:

Lidia M. Domes dijo...

Dios es tangrande y tan humilde que nos incluye a todos, sin distinciones... y todos somos necesarios en su manifestación...

Si somos necesarios para Dios... a qué se debe que entre nosotros nos excluimos?

Qué alma grande y bondadosa...

Un beso Silvia!!!

Lidia

julio-entuinterior dijo...

¡Qué bonito debe ser confiarse y vivir en un Dios así, ¿no?

Un abrazo, Silvia

julio-entuinterior dijo...

Silvia, te envié un email aclarando por qué no salían tus comentarios, ¿lo has leido?

Un abrazo

Miri dijo...

Sí así lo cro también..

Hace unos meses, para el aniversario, hice un post dedicado a ella, recopilando frases y escritos que nos dejó, y quedé maravillada con tanto amor y sabiduría.

Te dejo un beso grande.

Glory dijo...

Que grande debía de ser esa mujer, dejando la religion a un lado... simplemente me refiero a su humanidad y su calor humano.

besos

Zafferano dijo...

Pues sí, una mujer admirable. y tú también lo eres!

Un beso enorme mujer feliz!

Abedugu dijo...

:-) Gracias por tus varias visitas a mi casa. Allí contesté a tus preguntas.
Teresa de Calcuta es un buen ejemplo de caridad y humildad.
Un saludo

Anónimo dijo...

Je, je, es que solo podemos entender lo que nos resulta más semejante; lo otro lo describimos con mayor o menor eficacia, pero nada más

De todas formas ¿opor que´narices habría que "entender" a Dios, ¿qué clase de entendederas serían necesarias para eso?

Un servidor se conforma con sentirlo, y si a "eso" que se siente no se le quiere llamar con la palabra Dios pues tampoco importa nada, siempre que (palabras aparte) se esté sintiendo dentro de mi (y de ti)

felizahora

Lidia M. Domes dijo...

Para mi las palabras no importan... lo que algunos llamaan Dios, otros le llaman plenitud, o Todo, o Alá...o...

y es la energía Divina...

Besos!!!

Lidia