lunes, 12 de noviembre de 2007

"Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas"(Mt.11,29).


Aquí tienes tres metas que puedes proponerte
para tu acción diaria; luego no me digas que no
sabes que hacer, cuando te propones hacer al-
go bueno: no enojarte , no enojar a los otros,
deshacer los enojos de los demás.

No enojarte tú por pequeñas o grandes cosas,
por sucesos sin relieve o de proporciones llama-
tivas; no enojarte con tus familiares y no enojar-
te con los que te rodean en el trabajo, o con las
personas con las que diariamente debes encon-
trarte y tratar.

No hacer enojar a los otros: no darles motivo de
enojo, de disgustos; no hacer lo que sabes que a
ellos les disgusta o les puede ser causa de enojo;
no ponerles en tales circunstancias, que ellos de-
ban hacer esfuerzos para conservar su calma in-
terior.

Deshacer los enojos de los demás: cuando veas
que alguien está impaciente, ponle un poco de tu
paciencia; cuando alguien necesita ser calmado,
dale tu palabra de paz y serenidad; cuando algu-
no se extralimita en sus apreciaciones o expresio-
nes o actitudes, pon tú la cuota de serenidad, de
calma, de paz y de amor.

Tres metas: magnífico plan de acción apostólica.

Extraído del libro: Los cinco minutos de Dios
de: Alfonso Milagro
Editorial Claretiana


Fotografía:Cedida por Romina

2 comentarios:

Miri dijo...

Cúanto tenemos que aprender!!!!!!!! y si lo hacemos qué felices podríamos ser!
Claro Silvia que podés copiarlo en tu blog lo que me pediste, me encanta que te hata gustado.
Nos seguiremos visitando amiga.
Un beso muuuuuuy grande.
Y muchas bendiciones para vos también.

Anónimo dijo...

ES DIFICIL PERO NO IMPOSIBLLE , SOLO CON LA AYUDA DEL SEÑOR PODREMOS LOGRARLO